A María, por aquellos años Al medio día, las niñas se tumban al fresco de la casa del campo. Un puñado de arañas discuten en ese rincón del techo. El resto, aburrimiento blanco y olor a cloro en los ojos. Sobre la cama, cuidando obedientes las horas de digestión, con la memoria hambrienta recién estrenada,Read more