Oigo su risa… Papá Noel ya ha llegado, ¡está en mi casa! No debo, ya lo sé, pero la tentación es tan grande…, me asomaré, solo un poco. Me deslizo fuera de la cama, cruzo a gatas el pasillo, despacio mientras sigo oyendo su ho, ho, ho, llego hasta la escalera, alargo el cuello y…Read more