Sobre una tela de esparto, mi niño duerme. Un tintineo de plata lo mece alegre. Lo mece lento. Un tintineo de alambres gime en el viento. Los alambres del cielo, entrelazados, dan nombre a sus prisioneros; los refugiados. ¡Qué hambre acecha en los campos de la tierra que los desecha! Mi niño duerme, mi niñoRead more