Archivo de la categoría: Microrrelato

Microrrelatos. Volumen 5

Cuando el lobo despertó, Caperucita seguía allí.
Juan Antonio Hidalgo.

Carreteras trenzadas, áridas y hebrosas, forman la madeja. Disfruta el viaje hasta que cada paso transforme el paisaje.
José Ángel López Jiménez.

El futuro fue a las 22:15 y se me ha vuelto a escapar.
Moon.

Te he visto mirarle. Y he visto cómo sus piernas temblaban.
Mawi Justo.

Sigo sin comprender por qué su diario cuenta la vida de otra persona.
Juan Antonio Hidalgo.

Os regalo mis mapas y todo lo cartografiado. ¡Abdico! Y sin techo ni suelo, renacido, te dibujo en un lienzo blanco.
José Ángel López Jiménez.

Y terminó el lienzo. Y sólo entonces, se sintió con fuerzas de tirarlo por la ventana.
Mawi Justo.

Intentaré ser breve. Pero no prometo nada. Me gusta recrearme cuando
torturo a alguien.
Juan Antonio Hidalgo.

Microrrelatos. Volumen 4

Apagó la luz y se acostó. El teléfono sonaba y sonaba. Sabía quién era, qué quería. Conocía el guión, y ahora solo quería dormir.
Juan Antonio Hidalgo.

Tan importante es que desees descifrar las ecuaciones, como ocultarte las variables para que no puedas deducirme. Así te amo.
José Ángel López Jiménez.

Estaba tan cansada de decepcionarse a sí misma que hasta oler en su cuello a otra mujer le aliviaba. 
Mawi Justo.

Era un cuento tan corto, tan corto, que se quedó sin final.
Moon 

Microrrelatos. Volumen 3

Estaba preparado para cualquier cosa, menos para el ron de sus labios.
Mawi Justo.

Estoy fumando en la cocina. Hay otras dos habitaciones de la casa con la luz encendida.
Moon.

Se asomó al río y contempló como su reflejo se alejaba con la corriente. Huérfano de cuerpo, retornó para inventarse de nuevo.
 José Ángel López Jiménez.

Cincuenta pulsaciones después al F5, sólo consiguió actualizar su desdicha.
Patricia Nogales Barrera.

Microrrelatos. Volumen 2

Tú y yo no necesitaremos más pronombres, sólo muchos adverbios de lugar y tiempo.
Patricia Nogales Barrera.

Su primer contacto con el frío acero fue el comienzo de nuestro final.
Mawi Justo.

– ¿Y ahora qué? ¿¡Pero no ves ya estoy desnudo!? – Sí, pero creo que te has confundido de casa.
Moon.

Prefiero un amigo imaginario a un amigo invisible. Es más fácil de conocer, y no me espía mientras me ducho.
Juan Antonio Hidalgo.